Salen a la luz los testamentos de Darwin, Dickens, Marx, Wilde y Lewis Carroll.

Gracias a los archivos del sitio web inglés Ancestry.com, que hace poco sacó a la luz detalles de los testamentos de destacados personajes históricos que murieron entre 1861 y 1941, hemos descubierto que Karl Marx murió en la pobreza y que sólo nombró como heredera a su hija menor, mientras que Charles Darwin y el novelista inglés Charles Dickens dejaron el equivalente a 20 y 10 millones de dólares, respectivamente.

El autor del Manifiesto Comunista, el alemán Karl Marx, murió en Londres en 1883 con propiedades por valor de tan sólo 250 libras, que heredó su hija menor Eleanor y que hoy equivaldrían a 36.268 dólares. En cambio, Charles Darwin dejó a su muerte en 1882 un patrimonio total de 146.911 libras, alrededor de 20,4 millones de dólares actuales. El legado de Darwin fue casi el doble que el del novelista inglés Charles Dickens dejó al morir en 1870, cuyas propiedades estaban valoradas en 80.000 libras, el equivalente a 10,9 millones de dólares.

Los secretos del escritor escocés Arthur Conan Doyle, autor de los libros de Sherlock Holmes, o de Lewis Carroll, autor de Alicia en el País de las Maravillas, también han sido revelados. Conan Doyle dejó a sus descendientes 63.491 libras a su muerte en 1931, lo que a día de hoy equivaldría a 4,7 millones de dólares. Pero sólo fueron beneficiados su última mujer y su hijo varón Denis. En 1898, Carroll dejó un patrimonio valorado tras su muerte en 1898 en 4.145 libras, el equivalente a 709.144 dólares actuales. Y Oscar Wilde sólo dejó 100 libras a su amigo Robert Ross.



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Published in: on 24 agosto, 2010 at 4:29 PM  Dejar un comentario  

El cerebro durante el sueño

El sueño ya no se considera simplemente el tiempo que permanecemos dormidos, sino un estado dinámico caracterizado por niveles cambiantes de actividad eléctrica y por el ir y venir de sustancias químicas en distintas regiones del cerebro. La clave de esa dirculación son dos estructuras diminutas situadas en el hipotálamo, en la parte profunda del cerebro.

Dormirse

El sueño depende de un agregado de células del tamaño de una cabeza de alfiler denominado núcleo preóptico ventrolateral (NPVL). La acumulación de una sustancia llamada adenosina a lo largo del día hace que el NPVL envíe a las áreas del cerebro una señal para que detengan la producción de histamina y otras sustancias químicas que nos mantienen despiertos.

Despertarse

El despertar lo inicia el principal reloj biólogico del organismo, situado en el núcleo supraquiasmático (NSQ). Como respuesta a la luz, el NSQ genera una señal que desactiva el NPVL.

Fases del sueño

– Fase 1 (sueño ligero): podemos despertarnos y volvernos a dormir fácilmente.

– Fase 2: las ondas cerebrales se vuelven más lentas, con episodios ocasionales de ondas más rápidas.

– Fase 3: es el sueño profundo, con ondas cerebrales extremadamente lentas.

Varios períodos más activos del sueño REM (movimiento ocular rápido) jalonan las diversas fases. En estos períodos, el ritmo cardíaco y la respiración se aceleran, y aparecen la mayoría de los sueños.

Published in: on 5 agosto, 2010 at 1:29 PM  Dejar un comentario